Autor: Silvia Callejas y María Carolina Grossi
Publicado el 8 julio 2013 en la categoría: Publicaciones
Publicado el 8 julio 2013 en la categoría: Publicaciones
“La verdad de las cosas no se encuentra refutando las contradicciones, sino interiorizándolas, o sea, resolviendo los opuestos en un concepto superior que los conserva conciliados.”
Friedrich Hegel
En su Crítica del juicio, Kant declaró que: “…el juicio reflexivo, que está obligado a ascender de lo particular en la naturaleza a lo universal, requiere en ese paso un principio que no puede extraer de la experiencia, porque su función es establecer la unidad de todos los principios empíricos bajo otros más altos, y por lo tanto establecer la posibilidad de su subordinación sistemática”, e insistió en que, aunque no podemos probar que la naturaleza está intencionalmente organizada, debemos sistematizar nuestro conocimiento de ella contemplándola como si estuviese organizada de ese modo. Es decir que si queremos lograr un conocimiento debemos actuar con el supuesto de que tal cosa se puede lograr. Kant formuló también una lista de presuposiciones que, según él, eran sugeridas por este principio: 1) que la naturaleza toma el camino más corto, 2) que la naturaleza “no da saltos en el curso de sus cambios”; 3) que en la naturaleza existe una subordinación de especies y géneros que nos es comprensible; y 4) que es posible incorporar especies bajo géneros progresivamente más amplios (Makinistian, 1997/98). De estos dos últimos presupuestos se hace cargo la teoría de los Tipos Lógicos.