martes, 7 de enero de 2014

Teoría de los Tipos Lógicos y vida cotidiana

“La verdad de las cosas no se encuentra refutando las contradicciones, sino interiorizándolas, o sea, resolviendo los opuestos en un concepto superior que los conserva conciliados.”
Friedrich Hegel
En su Crítica del juicio, Kant declaró que: “…el juicio reflexivo, que está obligado a ascender de lo particular en la naturaleza a lo universal, requiere en ese paso un principio que no puede extraer de la experiencia, porque su función es establecer la unidad de todos los principios empíricos bajo otros más altos, y por lo tanto establecer la posibilidad de su subordinación sistemática”, e insistió en que, aunque no podemos probar que la naturaleza está intencionalmente organizada, debemos sistematizar nuestro conocimiento de ella contemplándola como si estuviese organizada de ese modo. Es decir que si queremos lograr un conocimiento debemos actuar con el supuesto de que tal cosa se puede lograr. Kant formuló también una lista de presuposiciones que, según él, eran sugeridas por este principio: 1) que la naturaleza toma el camino más corto, 2) que la naturaleza “no da saltos en el curso de sus cambios”; 3) que en la naturaleza existe una subordinación de especies y géneros que nos es comprensible; y 4) que es posible incorporar especies bajo géneros progresivamente más amplios (Makinistian, 1997/98). De estos dos últimos presupuestos se hace cargo la teoría de los Tipos Lógicos.

Teórico 1: la Teoría Matemática de la Comunicación

En 1949 Claude Shannon, un ingeniero de la Bell Telephone da a conocer su “teoría matemática de la comunicación”, modelo cuya ambición es subsumir bajo su férula todo tipo de procesos comunicativos, ya sea entre máquinas, hombres o animales y que demuestra ser singularmente exitoso en las décadas siguientes. Shannon, como muchos de los ingenieros de la época, está particularmente interesado en construir un modelo teórico que posibilite el máximo aprovechamiento con un mínimo costo en las trasmisiones telegráficas y telefónicas. Su teoría de la comunicación, en consecuencia, es una teoría de la trasmisión. ¿Y qué se trasmite? Pues información.
El modelo de Shannon es sumamente conocido, tan es así que es lo primero que se nos viene a la mente cuando pensamos en la comunicación:
esquema_shannon
El concepto de información de Shannon debe tomarse cuidadosamente, por las particularidades que le imprime, que lo desvinculan del sentido que pueda tener el mensaje. “Es sorprendente pero cierto que, desde el punto de vista actual, dos mensajes, uno muy denso en significado y otro totalmente sin sentido, pueden ser equivalentes en cuanto a información. En realidad, en esta nueva teoría la palabra información se refiere no tanto a lo que decimos como a lo que podríamos decir. O sea que la información es una medida de nuestra libertad de elección cuando seleccionamos un mensaje” (Weaver, 1984, 36).

G. Bateson : lectura en clave semiótica


http://www.um.es/tonosdigital/znum5/perfiles/bateson.htm